El proyecto Animal de niebla consiste en hacer una colección de recuerdos acerca de Bogotá, de personas que ya no viven en la ciudad. Fueron convocadas a través de e-mail personas tanto nacidas en Bogotá, como de otras ciudades o extranjeros pero que han pasado tiempo viviendo en la ciudad hasta hacerla propia, de diferentes edades e intereses, para responder por lo que más extrañan de Bogotá y lo que se sienten aliviados de haber dejado atrás.
De estas respuestas se hizo una selección de recuerdos positivos y negativos, para ser anotados en post-its, con un lápiz gris, que sobre una pared conformarán un mapa de Bogotá.
Las principales vías arterias de la capital, irán en lápiz rojo en un trazo muy fino. Este elemento busca que éste sea un mapa insinuado y no explícito, y que sugiera las venas de un animal mitológico, que la disposición de los post-its lo muestra de fauces abiertas.
El hecho de haber convocado bogotanos que están fuera de la ciudad, trae una mirada desde la distancia, y con esto, la nostalgia, lo sentimental, filtran la imagen de ciudad. Los detalles que pasan desapercibidos al vivir dentro se resaltan al estar fuera, los miedos se intensifican, lo bello y lo feo se polariza. Se construye una ciudad entre idealizada e imaginada, y por otro lado, objetivizada al poder compararla con la experiencia de vivir en otro lugar y observarla desde lejos. El olvido dejará desdibujada la Bogotá real y dará prioridad a sus gestos más remarcables en la memoria.
Utilizando el post-it como soporte se quiere hacer hincapié en el “no olvido”, en lo que se tiene presente, o pendiente en lo cotidiano. A la vez, es un soporte efímero y frágil, así como son los recuerdos en el extranjero donde el pasado es absorbido por el desafío a una nueva realidad. También, los post-its son polaroids de instantes que dibujan un paisaje urbano de una Bogotá evocada desde lejos.
Los post-its irán escritos a mano con lápiz gris, buscando aludir las nubes, el humo o la niebla de recordar a la distancia un lugar. Lastimosamente no podrán ir con la caligrafía de cada persona convocada por motivos de distancias y tiempo. Irán en una caligrafía uniforme, tenue y personal, que pueden ser leída también como la reconstrucción de la ciudad a pedazos de una sola persona que busca entre el torbellino de recuerdos y olvidos para tenerla presente a la distancia. Los post-its tienen una numeración específica de su localización en el mapa. Si el montaje se dificulta demasiado, dejo al criterio del curador la distribución de los post-it en la pared.
En una segunda etapa del proyecto, cuando ya esté expuesto, podría invitarse a los espectadores a hacer su aporte de una Bogotá amada y odiada, escribiendo en post-its sus notas y contando con libertad para pegarlas a voluntad en cualquier punto del mapa, consiguiendo que recuerdos y presentes, en los post-its, se superpongan unos a otros.




