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Exposición Animal de Niebla

Julio 25, 2008

El proyecto Animal de niebla consiste en hacer una colección de recuerdos acerca de Bogotá, de personas que ya no viven en la ciudad. Fueron convocadas a través de e-mail personas tanto nacidas en Bogotá, como de otras ciudades o extranjeros pero que han pasado tiempo viviendo en la ciudad hasta hacerla propia, de diferentes edades e intereses, para responder por lo que más extrañan de Bogotá y lo que se sienten aliviados de haber dejado atrás.

De estas respuestas se hizo una selección de recuerdos positivos y negativos, para ser anotados en post-its, con un lápiz gris, que sobre una pared conformarán un mapa de Bogotá.

Las principales vías arterias de la capital, irán en lápiz rojo en un trazo muy fino. Este elemento busca que éste sea un mapa insinuado y no explícito, y que sugiera las venas de un animal mitológico, que la disposición de los post-its lo muestra de fauces abiertas.

El hecho de haber convocado bogotanos que están fuera de la ciudad, trae una mirada desde la distancia, y con esto, la nostalgia, lo sentimental, filtran la imagen de ciudad. Los detalles que pasan desapercibidos al vivir dentro se resaltan al estar fuera, los miedos se intensifican, lo bello y lo feo se polariza. Se construye una ciudad entre idealizada e imaginada, y por otro lado, objetivizada al poder compararla con la experiencia de vivir en otro lugar y observarla desde lejos. El olvido dejará desdibujada la Bogotá real y dará prioridad a sus gestos más remarcables en la memoria.

Utilizando el post-it como soporte se quiere hacer hincapié en el “no olvido”, en lo que se tiene presente, o pendiente en lo cotidiano. A la vez, es un soporte efímero y frágil, así como son los recuerdos en el extranjero donde el pasado es absorbido por el desafío a una nueva realidad. También, los post-its son polaroids de instantes que dibujan un paisaje urbano de una Bogotá evocada desde lejos.

Los post-its irán escritos a mano con lápiz gris, buscando aludir las nubes, el humo o la niebla de recordar a la distancia un lugar. Lastimosamente no podrán ir con la caligrafía de cada persona convocada por motivos de distancias y tiempo. Irán en una caligrafía uniforme, tenue y personal, que pueden ser leída también como la reconstrucción de la ciudad a pedazos de una sola persona que busca entre el torbellino de recuerdos y olvidos para tenerla presente a la distancia. Los post-its tienen una numeración específica de su localización en el mapa. Si el montaje se dificulta demasiado, dejo al criterio del curador la distribución de los post-it en la pared.

En una segunda etapa del proyecto, cuando ya esté expuesto, podría invitarse a los espectadores a hacer su aporte de una Bogotá amada y odiada, escribiendo en post-its sus notas y contando con libertad para pegarlas a voluntad en cualquier punto del mapa, consiguiendo que recuerdos y presentes, en los post-its, se superpongan unos a otros.

Proyecto animal de niebla

Junio 30, 2008

Animal de niebla es un proyecto consistente en la recopilación de testimonios de bogotanos que viven fuera de Bogotá. Se les pidió escribir lo que más extrañan y lo que menos extrañan de Bogotá, estando lejos. Estas son algunas de sus respuestas:

1. Restaurantes con montones de cosas colgadas de los techos: lo más in de una ciudad fuera de la ciudad.

2. Endulza tu paseo… los domingos

3. Una mazorca con cerveza aguantando frío en la Calera

4. Me encantan los miradores de Bogotá, me encanta que no es plana y siempre encuentro desde donde ver la ciudad desde arriba

5. Amo el frío todo el año

6. Una vez me robaron cuando salí a trotar por el parque del Virrey y me robaron con cuchillo el walkman

7. El cerro oriental (el pulmón de la ciudad) tan bonito

8. Las obleas con triple arequipe, crema de leche y salsa de mora! Y las aguas aromáticas naturales con miel

9. Ir a la Luis ángel Arango o a la Casa de la moneda que es siempre lindo, un concierto ahí, o ir a tomarse un café al Juan Valdés, con los cerros de fondo y el cielo bien azul

10. Me gusta Bogotá iluminada para navidad y todas las actividades que hacen, me gusta la natilla y buñuelos

11. La cima de las montañas coronada por un bosque de pinos donde crecen honguitos de amarita muscaria

12. Los perros calientes con huevos de codorniz y papitas de paquete…

13. Extraño ciertos bares, lugares como la Candelaria o la Macarena… los bares y restaurantes de la Macarena y donde están todos mis amigos y lo que significan para mí

14. Las montañas, el verde, la velocidad, el vértigo cuando uno va en taxi a toda M por la circunvalar

15. La Candelaria de callejuelas entrecruzadas y eterna belleza

16. La ciclovía con jugo de naranja, La Cinemateca Distrital, las vueltas por el centro

17. Las montañas, el frío del clima, el calor de la gente, el chocolate santafereño y los pandebonos y buñuelos, la cuajada con melao, el ajiaco, los jugos de frutas, el mielmesabe, la ciclovía

18. El trato dulce de la gente con “mi amor” y “reina” incluidos

19. No me gusta tener siempre miedo y estar atento a no “dar papaya”

20. Rock al parque, es la época más feliz del año

21. Una empanada de canasto bien grasosa y crocante con ají por la calle

22. Extraño la rumba y la música.

23. Lo bueno: la diversidad de personas con las cuales uno se encuentra, la cantidad de opciones entre actividades para realizar en el tiempo libre y las oportunidades que ofrece

24. Las construcciones antiguas que dan entre nostalgia porque fueron esplendorosas y están en decadencia y el miedo que da pasar por ahí que es como horrible y rico por lo picante y lo vivo que uno se siente

25. La plaza de Nariño y su extraña nostalgia. Los domingos llena de gente y comercio

26. Un tamal o unas cocadas, un masato, una manzana postobón en La puerta falsa!!! Me encanta!

27. Lo negativo dos atracos consecutivos y ambos casualmente a la salida de dos proyecciones cinematográficas una, “poderosa afrodita” de Woody Allen nunca se me olvidará y la segunda saliendo del Museo de Arte Moderno de ver un documental domingo pleno medio día vía circunvalar.

28. Bogotá es siempre mi lugar de cargar baterías, donde esta todo lo que me devuelve el alma

29. Las calles del centro, la luz de Bogotá, el olor de la lluvia

30. Añoro, espero, suspiro por una changua en Desayunos Tony de la 51 con 17, a las tres de la mañana después de haber tomado unos rones viejos de Caldas. Esa changua con doble huevo, cremosa pero mezclada con caldo, llena de cilantro y de sazón Bogotá-santandereano…. es tal vez lo primero que llegaré a hacer cuando vaya de vuelta…

31. Las baldosas de la Iglesia de Lourdes que me fascinaron desde chiquita!

32. No olvido las montañas azules y el olor a chocolate quemado de la calle 13

33. Las montañas de los cerros orientales… y Kokoriko ufffffffff

34. El jugo de naranja de la ciclo vía

35. Lo mejor de Bogotá: la rumba de fin de semana en la Calera, la ciclovía del domingo.

36. Los moteles!!!!!! Los mangos biches, el trasporte, y la música de la buseta!!!! Los sábados felices, las novelas, la candelaria, el servicio en Bogotá es excelente,

37. Las ciclovías (que maravilla estas ciclovías! me encantaron y no he visto en otra parte del mundo una red tan extendida para bicicletas el domingo)

38. El olor a perro mojado cuando llueve y hay que subirse al transmilleno lleno de gente!!

39. El horrrror ala: El raponazo de las candongas, los robos en el transmilenio!!!! La mojada del charco cuando uno esta a pie! los secuestros, las novelas (el horrror cuando me las pierdo), los gaminsitos, el hambre, el contraste!!!

40. Recuerdo la mañana siguiente a la noche en que ocurrió el asesinato de Galán, mi papa me levantó de la cama y me dijo: acompáñeme a caminar! esa caminata duró varias horas y jamás olvidare como las calles se inundaban de gente con lágrimas que caminaban el la misma dirección que yo! antes había recorrido varias veces la carrera séptima, pero esta vez no la podía ver y el centro de la ciudad, ahora era un gemido

41. El septimazo en carro hasta la casa de “los Cuervos”

42. Me gusta que es una ciudad nueva, joven, en construcción, extraño su vitalidad

43. Las fuentes del parque del Chicó

44. Odio montar en bus o estar pendiente que el taxista no me cobre más, que me haga “muñeco”

45. No extraño el desorden, ni la inseguridad.

46. Los domingos 95% con sol

47. Comer un nevado en el Juan Valdez de la 73 con 9 con Andrés (mi novio)

48. Los proyectos de Mockus y Peñalosa, era como vivir en una caja de sorpresas

49. Lo bueno: la actividad, los centros comerciales, el ajiaco…

50. In Vitro y sus noches de delirio… como un club de amigos

51. Los puentes metálicos y enredamentes del transmilleno

52. Los perros que saben delicioso en la borrachera, pero que dan guayabo de tres días

53. Comer en Wok

54. Los paseos por los parques, tomarse un tinto o una aromática por ahí, o una paleta de carrito

55. Creppes en general, el mejor invento del mundo, con el plato favorito de siempre

56. El chocolate en La Florida y un tamal bien rico… con algún amigo de toda la vida

57. Las idas al aeropuerto felices de cuando uno se va a Cartagena o San Andrés, y comerse una hamburguesa en El Corral mientras espera el abordaje

58. Una ida a comprar un bulto de naranjas a Paloquemao, éramos dos francesas, montando en buseta

59. La muerte están siempre presentes a tu izquierda y loque aprendes es a caminar la ciudad en actitud alerta… ejercitando la malicia indígena, el picante

latino, la actitud del guerrero

60. Las lindas mujeres que encuentras en cada esquina, en el bus, en el banco, en el carro que para al lado tuyo, en el semáforo

61. Los trancones, La séptima, La Avenida Jiménez, La Candelaria, el ajiaco, El chocolate de La Florida, los amigos que se quedaron … lo bueno y lo malo revuelto

62. El transmilenio (rojo, rápido, 100% Bogotáno)

63. No extraño para nada eso días de frío con lluvia continua, esa lluvia fuerte y con rayos. Creo que el sentido de identidad es algo que me llama mucho, regresar a Bogotá de vacaciones o para vivir y morir allí es siempre una buena decisión

64. La rumbita con aguardiente, el tejo, la chicha y el guarapo

65. Las nubes, las montañas, el olor, los sitios, el pasto (se puede pastar)

66. Un paseo por trasmilenio con mi papá para “estrenarlo” un domingo desde la terminal del norte a la terminal del sur y vuelta a la casa al centro sintiendo que entrábamos en la modernidad!

67. La salida a Villavicencio que es esa vegetación tan hermosa y uno se prepara para ver el llano inmenso como un mar

68. Aunque parece peligroso, adentrarse en los barrios de Ciudad Bolívar es una aventura placentera, que aun hoy me llena de admiración y orgullo por la gente que la ha construido

69. Extraño la comida, el olor a campo, el frío del páramo

70. El miedo de salir a cine a rumbear pues te roban, te hacen el paseo millonario (ya me paso)

71. Todas las actividades organizadas por la alcaldía ( rock al parque… fantástico organizar cosas así gratis), la vida de cada barrio

72. Extraño como se vive la navidad!! Cómo se viste Bogotá con la navidad

73. Horrores: la falta de seguridad en sí mismos de la gente y la falta de compromiso social

74. Salir a la calle y estar mirando por todo lado por que alguien se te acerca y es peligroso… no me gusta esa desconfianza a todo

75. Odio, y detesto el tráfico y la irresponsabilidad de los conductores y peatones Bogotanos, la agresividad… Hace falta un sistema de transporte decente!

76. Extraño muuucho la comida, las frutas y la variedad de platos que tenemos…

77. Bellezas el clima, las montañas, la gente amable y sencilla y la comida con saborcito, está muy bueno Bogotá!,

78. Las idas al aeropuerto inmundas, llorando porque uno sabe que se despide de la familia, y que los niños crecen y los adultos se hacen viejitos

79. las camareras ya mayores y que continuar desempeñando su labor con una serenidad que extraña, también me parece una visión extraña de Bogotá, esa mansedumbre

80. Los columpios de metal en los parques

81. La biblioteca Virgilio Barco en la noche

82. Las montañas, La neblina, La rumba, La taquicardia o soroche que da la altura el primer día después de estar en una ciudad al nivel del mar

83. Bellezas las montañas. Horrores los policías

84. La mazorca del parque nacional con salpicón uyyyy

85. Las arepas de Aquí en Santa Fe son deliciosas

86. Malo: Se está volviendo una ciudad muy contaminada. Ya se alcanza a ver la mancha gris en el cielo. Demasiado desorden vial. El tráfico es imposible.

87. Una vez que fui a Usme en ejecutivo y en medio de la vía se le calló el exhosto o un pedazo del motor jajajaja, quedamos todos varados en medio de la nada y esperando que pasara otro colectivo que nos recogiera

88. De mis tardes en la facultad de música, el Pablo VI de la Javeriana!! estudiando al ritmo del jazz

89. La lechona de San Andresito y las arepas de choclo mmmm

90. Extraño también poder hablar con la gente con las mismas palabras y expresiones

91. La miseria, la pobreza, la inseguridad, a la vuelta de la esquina

92. La sociedad elitista de Bogotá es una mamera, divisiones entre el norte y el sur, una mamera

93. La rumba hasta el amanecer y más allá

94. Tomar cerveza en el marco del parque del barrio en donde crecí

95. Esta rumba tan buena a todo dar (hay para hacer de todos los planes: asados, paseitos, planes caseritos, fogatas, bares, etc..) …

96. Las visitas a las tías que hablan con diminutivos “mijito quiere un juguito y un ponquecito Ramo?”

97. Poder ver horizonte, por el relieve, poder ver atardeceres y amaneceres

98. La comida (ajiaco, las sopas, los jugos…) y el hecho de que en cada esquina vendan aunque sea una empanadita

99. Detesto las colas, los trámites y los charcos

100. Extraño el concepto de familia

101. No extraño para nada (obvio) la intranquilidad con la que se vive, la desconfianza y el estado de alerta continuo; el no poder caminar en la noche con tranquilidad y poder tomar un bus e irte a tu casa, el miedo de pedir un taxi y tener que anotar las placas, caminar mirando hacia todos lados, y estar pendiente de tus cosas constantemente!!! no extraño para nada el miedo con el que se vive…

102. Lo malo: la inseguridad, una vez me rompieron un vidrio del carro en pleno semáforo y se llevaron mi cartera… el frío y tanta gente…

103. La cantidad de gente de todo el país en una sola ciudad, el negro, el blanco, el pastuso, el costeño el paisa y el llanero, todos juntos y hasta revueltos.

104. Los piropos de los obreros y los hijueputazos de los buseteros ( jajajaja que horrror)!!!!!!

105. La ciclovía los domingos, la cicloruta; la amabilidad de la gente, y la movida cultural, Jazz al parque, Rock al parque, , el festival de teatro y un montón de cosas que suceden en el año que aunque no es tan grande como en otras capitales del mundo, el nivel es bastante bueno!!

106. No extraño los buses, los trancones y el mugre (y no saber que clima va a hacer)… Se me escapan mil cosas, pero no pensé mucho, no quiero llorar =)

107. Extraño que hay mucha vida, las montañas, la gente alegre y viva

108. Los trancones y la forma de manejar de los buses, busetas, motos, taxis, carros, bicicletas, triciclos etc, etc… (nunca me tocó transmilenio así que no sé si la situación ha mejorado)

109. Palabras con ch: antiguas como como “chivato”, “Chánguiras”, “chagualo” o “chichimoco”, modernas como “chanda”, “chimba”, “chicanear”.

110. Lo que si quiero olvidar es su tráfico, sus trancones por el mal estado de las vías y la intolerancia de sus conductores, y lo difícil de buscar un trabajo bien pago y jajaja.. Sin horas extras? o si las hay, que sean pagas, no?

111. Las visitas CORTAS a la familia

112. Una vez en crepes de la 83 con once… terminando con un ex-novio… nunca pude volver a ese Crepes

113. ODIO: los buses esos con dos exhostos grandes atrás (generalmente dos) que contaminan todo… es HORRIBLISIMO

114. mmmm recuerdo que a la salida del concierto de Guns and Roses caminé desde El Campín hacia el centro y pasando por el tía se apareció un niño a pedir una moneda, ante mi negación oí un chiflido y de la nada, de la séptima vacía aparecían niños y niños y niños con cuchillos… no tuvimos más remedio que entregarles hasta los zapatos

115. La lluvia… la quiero y la detesto

116. La mezcla entre rural y urbana de los barrios más lejanos de Bogotá, es increíble que semejante ciudad sea un poco como el campo con matas de maíz al frente de la casita, o una vaca en el potrero

117. Los huecos, los chupas, el mono y la mona, Las iglesias, Monserrate, el chorro y la calera. Que ciudad, una berraquera.

118. La gente, uno se puede mirar a los ojos… y uno puede mirar el culo también, sin ningún problema

119. Esa espectacular vista del bosque que empieza en el planetario y que se descubre ante ti cuando vas por la 26 y tomas la 13 hacia el centro, siempre me ha gustado encontrar en medio de los edificios del centro de la capital ese pedazo de verde, y en la mañana cuando recibe los primeros rayos del sol, es algo que hace muchos años cuando iba a mi oficina a trabajar, prestaba atención y me encantaba

120. La gente, las arepas, las empanadas, un tamal,

121. La riqueza y la miseria. La muerte y la vida siempre presentes. Eso es Bogotá…

122. Hablando de semáforos, la casa de muchos: el desplazado, el mago, el mimo, el del fuego, el inválido y el de los chiclets.

123. Compras de navidad en San Andresito! cuando uno era chiquito, Era como ir a Miami!

124. Las tiendas de la esquina con Bombombum, Pony Malta, Aguila, Club, Frunas, Chocolatinas Jet… GUARO (El antioqueño) tomar desparchado con alguien que pasa por ahí…

125. y… Monserrate que nos hace acordar que Bogotá es grande, muy grande y que a duras penas llegaremos a conocer una décima parte de ella si es que nos movemos bastante…

126. Las cafeterías, donde uno puede pedir “un periquito” o “unos pericos”

127. La salida a Melgar, es inmunda, pero uno sabe que a cada momento se aproxima más a la felicidad!

128. Una de las cosas: que el pasto es diferente, es como alfombrita y rico para sentarse. Y también que el cielo cuando esta despejado es azul intenso

129. El mango viche con pimienta, sal y vinagre por la calle, y las arepas de carrito en la calle

130. Es algo que llevamos adentro, a quienes recordamos y añoramos, las tradiciones que aprendimos, los sabores con los que crecimos, Bogotá es la cual cada vez que viajamos nos hace sentir en casa, nos recarga ese vacío que no se llena con NADA…y como dirían muchos lo que nos une a nuestra tierra y nos identifica es “nuestra sangre caliente”

131. Yo extraño los amigos y lo fácil que es estar conectados con ellos

132. Las montañas como referencia para ubicarse

133. La propuesta de construcción de cultura ciudadana de Mockus, ha permitido un proceso de crecimiento y ordenamiento territorial que garantiza buenos niveles

de participación para el modelo de democracia participativa…esta ciudad está muy bacana..

134. Me gusta pasar por el frente de un motel y ver salir o entrar autos… así puedo señalar y me muero de la risa!!! ajjajajaajajaj.

135. Detesto Bogotá en obra y construcción siempre, con obras y desvíos, se pone imposible

136. No me gusta que hay más de media ciudad que no conozco y que me da miedo

137. A Bogotá han llegado desde su fundación miles de campesinos a las que han sido arrebatadas sus tierras en el campo y que llegan en busca de refugio y oportunidades para reconstruir sus vidas en la ciudad. Por esto Bogotá es un crisol donde se funden las culturas del país, y por ello es una ciudad tan diversa, tan abierta, tan multicultural.

138. Una fritanga bien grasosa con morcilla, papa criolla, buche y chicharrón

139. Los amigos de toda la vida solamente están en Bogotá donde nací

140. Las novenas, los pesebres

141. Ir en bicicleta de norte a sur por toda la Boyacá viendo como cambia la ciudad

142. Me gusta y a la vez odio que es una ciudad inmensa, agitada y llena de cosas…

143. Sonidos de naturaleza prístinos y ancestrales que callan de repente el rumor de la ciudad de hoy.